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"Periodismo es difundir aquello que alguien quiere que no se sepa, el resto es propaganda ... Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa, de la Neutralidad Los Suizos, del justo medio los filósofos y de la justicia los jueces. Y si no se encargan, ¿qué culpa Tienen los periodistas? ".
DEL LIBRO UN MUNDO SIN Periodista de Horacio Verbitsky
"Periodismo es difundir aquello que alguien quiere que no se sepa, el resto es propaganda ... Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa, de la Neutralidad Los Suizos, del justo medio los filósofos y de la justicia los jueces. Y si no se encargan, ¿qué culpa Tienen los periodistas? ".
DEL LIBRO UN MUNDO SIN Periodista de Horacio Verbitsky
ARTEAR PIDE A YOUTUBE CENSURAR LOS VIDEOS DE LANATA EN CANAL 13
Te pedimos que leas este posteo para tener más información. A tal efecto estamos abriendo una cuenta nueva en otra pagina donde se pueden alojar videos sin mayores inconvenientes, por tal motivo y ante una segunda amonestación de Youtube nos vimos en la necesidad de retirar los anteriores videos posteados en el blog. Sepan perdonar esta molestia.
ver http://opinionymedios.blogspot.com/2012/05/videos-de-lanata-artear-censura-nuestro.html?spref=tw
20 de junio de 2011
RIAL Y LA COLUMNA DE LIBRE: "SER PADRE"
No hay una FÓRMULA para ser padre.
Te pueden vender la cigüeña que viene
de París, la semillita, el repollo o el más
natural y placentero: hacer el amor con la
mujer que elegiste para un compromiso
de por vida.
Pero ser padre es otra cosa
más complicada y maravillosa.
Es un hilo
invisible que te une a tu hijo más allá de la
manera en que la vida los unió. Si lo viste
nacer, guardá esa imagen única e irrepetible.
Pero tampoco eso es un certificado de
paternidad garantizado.
Hay tantas maneras de ser padre.
De convertirte en alguien INDISPENSABLE en
la vida de una persona que también se va
a transformar en indispensable para vos.
Un puente que muchos saben cómo se
construye, pero pocos cómo se transita.
No existe la diferencia entre la sangre y el
corazón.
Si hasta dicen, y me consta, que
los hijos ADOPTADOS terminan pareciéndose
a uno.
Podría contarles la cantidad de
gestos que me unen a mis soles. Incluso que
me remontan a mi viejo.
¿Cómo les puedo
explicar esa herencia que sólo yo conozco?
No hay manera de encontrarla. A ellos no
les importa nada de herencias, genes y
otras obviedades.
Tu hijo sólo quiere que le
cambies los PAÑALES cuando ya pesan más
que él y el peligro de derrumbe es inminente.
Que estés a su lado cuando la fiebre
parezca un dragón que hay que vencer
como si fueras el Príncipe Valiente.
Que lo sostengas en sus primeros pasos sin saber
que estás siendo testigo del comienzo de un
camino imposible de parar y que, algún día,
lo llevará por un desvío que lo terminará
alejando. Que intentes, como yo, buscar las
palabras justas para decirle que lo amás y
te des cuenta de que el idioma no te alcanza
para describir la FELICIDAD que te invade.
Que su primera palabra, siempre dedicada
a mamá, es el sonido más hermoso que
ningún compositor pudo imaginar. Sentir
que esa bandera idolatrada que iza tu hijo
tiene más sabor a Patria de lo que vos te
imaginabas. Que cada minuto que tenés que
dedicarle a repasar la regla de tres simple
te hace sentir que tu paso por el colegio no
fue en vano. Que verlas crecer es verte a vos
mismo MADURAR. Más o menos eso es ser
padre. Es maravilloso. No hay mucho más
para darle la vuelta. Por eso, si no los sos,
no te lo pierdas. Si Dios no te dio la suerte
de tenerlo naturalmente, no hay que aflojar.
Hay otro acto maravilloso que se llama
ADOPTAR. Dejar que un ser te elija como
padre y no al revés, como muchos creen.
Que el amor que él necesita se funda con el
que vos tenés para dar. Es tu hijo. Lo sentís
en el pecho. En la mirada que se cruza.
En el infinito amor que llegás a producir
y que nunca imaginaste tener. En saber
eludir a los que creen que ser padre adoptivo
es un motivo de insulto, sin saber que
cada cosa que te digan te hace más fuerte
y más grande. Y vaya si lo sé. Cada día me
lo hacen recordar, y cada día me llenan de
valor.
El mismo que deben tener, seguramente,
quienes eligen alquilar un VIENTRE
para entregar su felicidad de padres. ¡Qué
importa cómo lo hagan! Qué importa la
polémica que traiga, como sucedió con Florencia
de la V. Sólo los que LLORAN en silencio,
los que sienten que la espera es larga,
que la soledad no es una opción de vida y
que la tenacidad es una herramienta que
abre todas las puertas saben realmente qué
es ser padres. Los que pasaron por largas,
caras y a veces decepcionantes sesiones de
FERTILIZACIÓN asistida, los que recorren
juzgados con la esperanza en un puño y los
que esperan cada noticia de ese hijo que
crece en un vientre ajeno.
Me preguntaron qué era ser padre. La
verdad, no tengo idea. Te sale naturalmente.
Es un acto reflejo de AMOR eterno. No
podría describirlo. Lo que acaban de leer
fue solo lo que salió de mis ENTRAÑAS
mientras sentía las risas de mis hijas peleándose
para ver qué película ponían en la
tele. ¿Ven? Esto último es ser padre. Pensar
que gasté tantas palabras para decir algo
tan SIMPLE.
Te pueden vender la cigüeña que viene
de París, la semillita, el repollo o el más
natural y placentero: hacer el amor con la
mujer que elegiste para un compromiso
de por vida.
Pero ser padre es otra cosa
más complicada y maravillosa.
Es un hilo
invisible que te une a tu hijo más allá de la
manera en que la vida los unió. Si lo viste
nacer, guardá esa imagen única e irrepetible.
Pero tampoco eso es un certificado de
paternidad garantizado.
Hay tantas maneras de ser padre.
De convertirte en alguien INDISPENSABLE en
la vida de una persona que también se va
a transformar en indispensable para vos.
Un puente que muchos saben cómo se
construye, pero pocos cómo se transita.
No existe la diferencia entre la sangre y el
corazón.
Si hasta dicen, y me consta, que
los hijos ADOPTADOS terminan pareciéndose
a uno.
Podría contarles la cantidad de
gestos que me unen a mis soles. Incluso que
me remontan a mi viejo.
¿Cómo les puedo
explicar esa herencia que sólo yo conozco?
No hay manera de encontrarla. A ellos no
les importa nada de herencias, genes y
otras obviedades.
Tu hijo sólo quiere que le
cambies los PAÑALES cuando ya pesan más
que él y el peligro de derrumbe es inminente.
Que estés a su lado cuando la fiebre
parezca un dragón que hay que vencer
como si fueras el Príncipe Valiente.
Que lo sostengas en sus primeros pasos sin saber
que estás siendo testigo del comienzo de un
camino imposible de parar y que, algún día,
lo llevará por un desvío que lo terminará
alejando. Que intentes, como yo, buscar las
palabras justas para decirle que lo amás y
te des cuenta de que el idioma no te alcanza
para describir la FELICIDAD que te invade.
Que su primera palabra, siempre dedicada
a mamá, es el sonido más hermoso que
ningún compositor pudo imaginar. Sentir
que esa bandera idolatrada que iza tu hijo
tiene más sabor a Patria de lo que vos te
imaginabas. Que cada minuto que tenés que
dedicarle a repasar la regla de tres simple
te hace sentir que tu paso por el colegio no
fue en vano. Que verlas crecer es verte a vos
mismo MADURAR. Más o menos eso es ser
padre. Es maravilloso. No hay mucho más
para darle la vuelta. Por eso, si no los sos,
no te lo pierdas. Si Dios no te dio la suerte
de tenerlo naturalmente, no hay que aflojar.
Hay otro acto maravilloso que se llama
ADOPTAR. Dejar que un ser te elija como
padre y no al revés, como muchos creen.
Que el amor que él necesita se funda con el
que vos tenés para dar. Es tu hijo. Lo sentís
en el pecho. En la mirada que se cruza.
En el infinito amor que llegás a producir
y que nunca imaginaste tener. En saber
eludir a los que creen que ser padre adoptivo
es un motivo de insulto, sin saber que
cada cosa que te digan te hace más fuerte
y más grande. Y vaya si lo sé. Cada día me
lo hacen recordar, y cada día me llenan de
valor.
El mismo que deben tener, seguramente,
quienes eligen alquilar un VIENTRE
para entregar su felicidad de padres. ¡Qué
importa cómo lo hagan! Qué importa la
polémica que traiga, como sucedió con Florencia
de la V. Sólo los que LLORAN en silencio,
los que sienten que la espera es larga,
que la soledad no es una opción de vida y
que la tenacidad es una herramienta que
abre todas las puertas saben realmente qué
es ser padres. Los que pasaron por largas,
caras y a veces decepcionantes sesiones de
FERTILIZACIÓN asistida, los que recorren
juzgados con la esperanza en un puño y los
que esperan cada noticia de ese hijo que
crece en un vientre ajeno.
Me preguntaron qué era ser padre. La
verdad, no tengo idea. Te sale naturalmente.
Es un acto reflejo de AMOR eterno. No
podría describirlo. Lo que acaban de leer
fue solo lo que salió de mis ENTRAÑAS
mientras sentía las risas de mis hijas peleándose
para ver qué película ponían en la
tele. ¿Ven? Esto último es ser padre. Pensar
que gasté tantas palabras para decir algo
tan SIMPLE.
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2 comentarios:
q maravilloso lo q escribió, y lo dice él q es padre excelente♥
Muy lindas y emotivas palabras de un padre de verdad.
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