
DE NOTICIEROS TELEVISIVOS EN TOMA DE REHENES
Durante el transcurso de estos diálogos televisados, los periodistas realizaron una serie de preguntas al supuesto secuestrador -como también a las víctimas- en medio de las cuales el presunto delincuente se fue poniendo cada vez más nervioso. Ello pudo haber interferido en la negociación por parte de los especialistas de la policía, e inclusive la situación podría haber derivado en una tragedia.
Ante escenarios de este tipo, Fopea recomienda a los responsables de las áreas de noticias de los canales, así como a productores y periodistas, que tomen conciencia del riesgo que eso significa y actúen con responsabilidad y profesionalismo frente a estas situaciones. Como referencia, citamos lo que dice el Artículo 17 del Código de Ética de Fopea: "Ninguna noticia justifica poner en riesgo una vida. En las coberturas periodísticas de tomas de rehenes, el periodista no obstaculizará la tarea policial y judicial, y dejará que exclusivamente los funcionarios públicos se ocupen de resolver la situación".
Además de evitar el contacto directo o telefónico con el delincuente, en caso de que éste exija la presencia de las cámaras, la respuesta al requerimiento debe ser siempre supervisada por el personal policial especializado y bajo la orden de las autoridades judiciales intervinientes. El periodismo no debe actuar de mediador ya que no es su función y no está debidamente capacitado para eso. Y mucho menos, priorizar la primicia y la espectacularidad o dejarse conducir por la competencia despiadada poniendo en riesgo la vida de personas.
Foro de Periodismo Argentino






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