“Quiero que recuerden no lo que dije, sino lo que hice con mi vida. Fue un compromiso.Neustadt acompañado por un locutor describe su infancia, su sufrimiento, su soledad. Sus principios en el periodismo.
Y como me voy de la vida en un campo que es la comunicación, rodeado por gente que prefiere… este… mi silencio, me voy diciendo lo que me pasó, para que alguna gente lo escuche o lo vea, lo pueda transmitir. No es un problema de márquetin o de permanecer, no quiero permanecer, quiero permanecer en el recuerdo, que sepan que alguna vez alguien trató de predicar para un país distinto”
Su padre lo echo de la casa, le dijo “váyase de acá”.
Yo lo conocí personalmente en el año 82. Junto a tres amigos teníamos un diario barrial y a través de un conocido, Bernardo nos recibió en su oficina. Tuvimos mucha suerte porque todo el día tenia pedidos de entrevistas de diferentes lugares del país y solo ese día nos permitió estar en su despacho por tan solo 15 minutos.
Recuerdo que en ese reportaje nos interrumpía continuamente el intercomunicador de su secretaria con llamados telefónicos y pedidos de audiencias, motivo por el cual es que revimos el encuentro y decidimos hacerle preguntas ping poin para que el periodista contestara rápidamente.
Nunca compartí su forma de hacer periodismo, pero creo que es necesario recordar un personaje que supo instalarse con originalidad en los medios.
Criticado, apoyado y odiado, fue para muchos un referente del periodismo nacional.






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