
ARTURO LÓPEZ
ESPECIAL PARA
MEDIOS Y OPINIÓN

a>Es realmente sorprendente el grado de desinterés que poseen los jóvenes de 18 a 30 por la política, (ni hablar de los adolescentes), y por sobre todo por los políticos en si.
Suena raro que los que van a gobernar este país el día de mañana no busquen foguearse e involucrándose en virtud de ir familiarizándose sobre los entre telones de la misma, ¡atenti, existe una respuesta y una razón!.
Aquí, nace una gran pregunta, ¿porque los jóvenes le huyen a la política?, creo que es producto de la falta de confianza provocada por los funcionarios de turno, no se sienten identificado con cuyos proyectos.
El político tampoco hace nada para erradicar ese síntoma, y provocar algo para que los tiente, de tal modo, sumarlos en virtud de acercarse y participar en la gestión, se ha perdido la juventud en los partidos políticos, recuerdo, en plena presidencia de Fernando De la Rúa, militaba en la juventud de un partido, y era admirable la vocación y el compromiso que tenían mis pares a la hora de crear alternativas de inclusión, proyectos en virtud de desterrar el flagelo existente de la pobreza, educación, etc.
en la actualidad, se perdió la vocación de acercarse a las minorías y los jóvenes..
Los dirigentes no han sabido tener la capacidad de tentar a esa masa, es mas, muchísimos huyen cuando alguien empieza a hablar de política, ¡salen corriendo!, no quieren saber nada en la última elección muchos, se interiorizaron a ultimo momento, que se votada, y quienes eran los candidatos, eso va formando una montaña de incertidumbre y descreimiento político bárbaro.
A su vez, reconozco que una facción menor trata de encarnarse en la realidad socio-política del país, y coopera mediante entidades sociales, que van por fuera de una agrupación de índole política.
Ahora bien, cuando será el día que los jóvenes tengan voz y voto, ly se ubiquen en ese lugar privilegiado a la hora de gestionar e involucrarse seriamente.
Los gobernantes deben sumarlos al dialogo, aprovechando la sabiduría de nuestros jóvenes profesionales, exprimiendo la vocación de servicio y ese pedido de efectuar un cambio.
Recién ahí estaremos en condiciones de gritar fuertemente, ¡somos un país plural!, una nación consolidada, que apela a la juventud, nuestros próximos gobernantes.






2 comentarios:
Muy Buena reflexión, estoy de acuerdo en varias cosas. Además considero que cada uno desde su lugar puede hacer algo para que esto cambie. Tenemos que ayudar a aquellos que no estan interesados en la política, tratando de informarlos aunque sea con lo que uno sabe, y así poder formar la tan soñada ciudadanía responzable y que goze de sus derechos.
Gracias Valeria por tus comentarios.
Un abrazo!
Arturo López
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